"El estilo es un objeto cultural en un nivel objetual superior al de la obra aislada. Mientras que la obra individual tiene una manifestación física determinada, el estilo tiene un número infinito de ellas. La obra aislada concretiza una situación particular, el estilo concretiza un conjunto de tales situaciones; en principio, puede concretizar una cultura en su totalidad. Por tanto, el estilo tiene una misión estabilizadora de la sociedad. Reúne los productos individuales y los presenta como partes de un todo significativo. El estilo, además, conserva ciertos polos intencionales básicos y asegura la continuidad cultural."
Norberg-Schulz, Christian (2001 [1979]) Intenciones en arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili. pp 101, 102